Entrevista a Hans-Henning Blomeyer-Bartenstein, Embajador de Alemania en Chile,
Por Cristián Szott
Nueva Diplomacia: ¿Cuáles eran sus expectativas de Chile a su llegada como Embajador
de la República Federal de Alemania en el país?
Blomeyer-Bartenstein: La labor diplomática exige apertura al conocimiento de los rasgos específicos de las culturas en las diferentes destinaciones. En cada país hay cosas nuevas por aprender. Después de casi tres años, creo que he conocido Chile profundamente. Desde mi llegada, me he esforzado por recorrer todo su territorio -desde Arica hasta Punta Arenas e incluso la Isla de Pascua y el archipiélago Juan Fernández- porque me defino como embajador de Alemania no solo en Santiago, sino en todo Chile. También he conocido a su gente. En todos mis encuentros con chilenas y chilenos he sentido una atmósfera de amistad y de mutuo interés, lo que en definitiva ha sido una gran ayuda para cumplir mis objetivos. Como embajador, mi interés siempre ha sido representar a Alemania, los valores de su pueblo y de su política exterior, con una actitud abierta y dialogante. Espero haber logrado transmitir una imagen de Alemania como un país moderno, multifacético y como un socio comercial confiable. Creo que los dos países se acercaron mucho y que hay mucha perspectiva para nuestro futuro.
Nueva Diplomacia: La Presidenta Michelle Bachelet visitó Alemania en octubre de 2014, oportunidad en la cual aprovechó de reunirse con la Canciller Federal Angela Merkel y -junto a los ministros que la acompañaron- también con distintas autoridades y empresarios. ¿Podría indicarnos cuáles fueron los acuerdos más significativos para ambos países que se alcanzaron en esta cita?
Blomeyer-Bartenstein: Además de la tercera reunión del Foro Chileno-Alemán de Minería y Materias Primas se discutieron nuevas formas de cooperación; por ejemplo, en el sector de la formación técnico-profesional. La visita dio nuevos impulsos para continuar por este camino, que ha sido un pilar de nuestra estabilidad económica. En el ámbito de la cooperación con respecto a las materias primas quedó de manifiesto la excelente relación entre ambos países: Chile es, de acuerdo con la cantidad de importaciones, el proveedor principal de materias primas en Alemania, no sólo en lo que respecta al cobre, sino también de otras materias primas como el litio. El Salar de Atacama, en el Desierto de Atacama,es uno de los mayores yacimientos de litio del planeta, el cual se utiliza para fabricar baterías para teléfonos móviles y automóviles
eléctricos. Durante la visita de la Presidenta Bachelet a Alemania se suscribieron importantes acuerdos que apuntan a una cooperación
estrecha y beneficiosa para ambos países: por una parte, los Ministerios de Economía y de Educación de Chile y la Universidad Técnica de Berlín firmaron un Memorándum de Intenciones a través del cual la casa de estudios alemana brindará apoyo a la creación de la futura Universidad de Aysén y a centros de innovación en esa región. Por otro lado, el Ministerio de Energía de Chile firmó una declaración para la instalación del Instituto Fraunhofer de Energía Solar en Chile. Durante una visita a Colonia, donde se llevaron a cabo los “Días Latinoamericanos”, la Presidenta Bachelet se reunió con la presidenta del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, y también con el Ministro Federal de Economía, Sigmar Gabriel. Como invitada especial, participó en una cena de gala en la que dio un discurso frente a varios cientos de personas. Recordemos que ella recibió además un doctorado honoris causa por la Academia de Minería de la Universidad de Freiberg, la cual coopera y respalda a las instituciones universitarias chilenas en la formación de especialistas y diversos proyectos de investigación.
Nueva Diplomacia: ¿De qué manera se puede impulsar una mayor integración entre Chile y Alemania en el corto, mediano y largo plazo?
Blomeyer-Bartenstein: El éxito de las buenas relaciones entre Chile y Alemania se sustenta fundamentalmente en la comunión de valores: democracia, respeto a los Derechos Humanos, economía social de mercado y compromiso con la paz mundial y el diálogo intercultural. Geográficamente estamos muy lejos el uno del otro, pero sin duda alguna hay vínculos muy estrechos. Chile ha demostrado ser un socio importante y valioso en la región.
Como he dicho anteriormente, el impulso de nuestras relaciones bilaterales en los últimos años es muestra de que aún tenemos muchos
ámbitos en los cuales trabajar juntos. Más que una suerte de intercambio de tipo comercial, se trata de forjar lazos de amistad y cooperación sobre la base de los valores que compartimos. Chile ha apostado por jugar un nuevo rol en el marco de la comunidad internacional al integrarse a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), situándose en una posición más activa.
Ello nos ha llevado a redefinir nuestros vínculos de cooperación, reconociéndonos más como “socios”, en una situación de mayor horizontalidad. A nivel global, nuestros países colaboran hoy activamente en el marco de las Naciones Unidas, asumiendo grandes
desafíos por la paz mundial en una época especialmente compleja. El ámbito de la cooperación cultural ha sido igualmente dinámico.
Inauguramos este año con la presencia de dos compañías alemanas en el prestigioso festival internacional de teatro “Santiago a Mil”.
Hace poco conmemoramos en la isla Robinson Crusoe los cien años del hundimiento del crucero alemán Dresden y actualmente nos encontramos trabajando intensamente en la exposición “United Buddy Bears”, que inauguraremos el 23 de abril. El panorama cultural chileno también ha sido enriquecido con la presencia de orquestas, compañías de teatro y muestras de artistas alemanes. Por sólo nombrar algunos ejemplos puntuales: el año pasado tuvimos a la Filarmónica de Dresden, cuya presentación fue premiada por los críticos de arte chilenos; también el Museo de Arte Contemporáneo alojó una exposición del artista Joseph Beuys. Por otra parte, vemos cómo artistas y realizadores chilenos triunfan en el festival internacional de cine de Berlín. Así como Paulina García en 2013, los directores Pablo Larraín y Patricio Guzmán
han sorprendido al jurado del certamen y a la crítica internacional con el alto nivel del cine chileno actual. Estoy convencido de que seguiremos profundizando nuestra cooperación en este sentido.
Nueva Diplomacia ¿Cuál es su posición ante el vaivén de la “Eurozona Unificada”? ¿Qué debieran salvaguardar Chile y Latinoamérica?
Blomeyer-Bartenstein: La Unión Europea es un modelo exitoso de cooperación entre sus estados miembros. Luego de dos desastrosas guerras mundiales, esta respuesta europea a los horrores del pasado es el movimiento pacífico más exitoso de todos los tiempos. Para nosotros no existe alternativa a ella. Por eso el gobierno alemán se ha enfocado con tanta energía en buscar soluciones desde que estalló la crisis de la eurozona. El camino de las reformas estructurales y de la solidaridad entre los socios debe ser continuado. Ya vemos sus primeros resultados exitosos.
Debemos ser pacientes y persistentes para avanzar. Latinoamérica también comienza a pensar modelos de integración regional: Mercosur,
Unasur y la Alianza del Pacífico son iniciativas clave en este sentido. Como diplomático no puedo dar consejos políticos, pero permítanme subrayar que lo esencial es que la fuerza de la Unión Europa es mucho mayor que la suma de sus integrantes por separado. Por eso quisiera manifestar mi más profunda convicción de que solo unidos podremos cumplir con las múltiples tareas del futuro. Los desafíos son grandes y crecerán. Creo que también globalmente necesitamos más integración regional y cooperación para solucionar los temas urgentes de nuestra civilización – no hay otra manera de sobrevivir.
Nueva Diplomacia ¿Esa idea está presente en el rol y las expectativas puestas en Alemania en la búsqueda de la una salida pacífica y diplomática al actual conflicto en Ucrania?
Blomeyer-Bartenstein: Sí. Alemania ha sido elegida nuevamente el país más confiable según una encuesta de la BBC de Londres. Es un resultado muy satisfactorio para nosotros, pero también una obligación para impulsar una política exterior de alta responsabilidad. En este contexto quiero destacar la voluntad del gobierno alemán de hacer todo lo posible para frenar los conflictos en el este de Europa, siempre bajo el categórico imperativo político de solucionarlos de manera pacífica. De ahí los esfuerzos de la Canciller alemana para que las partes continúen en un diálogo serio para resolver sus problemas.
Nueva Diplomacia: Han transcurrido 25 años desde la caída del muro de Berlín. ¿Cuál ha sido la influencia alemana en las posteriores “caídas de los muros”?
Blomeyer-Bartenstein: El año pasado celebramos este acontecimiento histórico. Estamos muy felices de haber logrado superar la división de Alemania en paz y libertad. Aún recuerdo con mucha nitidez los emocionantes momentos cuando cayó el muro de Berlín. Este año volveremos a celebrar, pues se cumplen 25 años de la unificación alemana. El proceso no fue siempre fácil. Se ha logrado mucho. También cometimos errores, eso es normal. A Alemania, como país unificado, le corresponde mayor responsabilidad en Europa y en el mundo. Las expectativas crecientes las satisfaremos con mesura, con compromiso para la solución pacífica de contiendas, prevención de conflictos y equilibrio entre los intereses. El ejemplo de los profundos cambios pacíficos en Alemania Oriental y en Europa Oriental muestra lo siguiente: que también sobre vías pacíficas se pueden alcanzar transformaciones grandes y duraderas para un mundo mejor.
Nueva Diplomacia: ¿Cuáles son las principales inversiones alemanas en minería chilena y su aporte en el ámbito de la transferencia tecnológica?
Blomeyer-Bartenstein: Para Chile, Alemania es hoy no solo el mayor socio comercial en Europa, sino un socio estratégico en muchos de los temas que definirán el desarrollo de los próximos años. Alemania colabora con Chile principalmente a través del suministro de tecnología de punta, en la aplicación de estándares medioambientales y sociales, y en la capacitación de mano de obra especializada. Todos estos puntos se
interrelacionan: en definitiva se busca el aumento de la productividad en los procesos mineros, pero al mismo tiempo un uso más eficiente de
los recursos de agua y energía, que son especialmente escasos en el norte de Chile. En general, el país cuenta con grandes reservas naturales para profundizar la cooperación minera y Alemania puede aportar con tecnología de punta para optimizar la eficiencia de los procesos extractivos.
Nuestros gobiernos firmaron en enero 2013 un acuerdo amplio de cooperación en el ámbito de la minería y de los recursos naturales minerales, el cual constituye la base para profundizar las relaciones entre ambos países en esta materia. Fruto de este acuerdo surgió el Foro Chileno-Alemán de Minería y Materias Primas Minerales, que pude inaugurar en julio de 2013, como una instancia bilateral. En su función como plataforma activa, el Centro de Negocios Mineros de la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria busca impulsar un intercambio activo para transformar el acuerdo firmado en iniciativas concretas. A la fecha se han celebrado tres sesiones del foro, la última de ellas en octubre del año pasado en Alemania con la presencia de la Presidenta Bachelet en su sesión de clausura. Asimismo, en laExhibición Internacional de la Industria Minera –Exponor- de este año se presentarán cerca de 35 empresas que ofrecen tecnología y servicios
para la industria minera en el pabellón alemán, una cifra récord. La Universidad Técnica de Freiberg colabora estrechamente con sus contrapartes chilenas y pocos días atrás hemos podido dar la bienvenida a un geólogo alemán que se desempeñará en Chile durante los próximos dos años. Todo ello da cuenta del dinamismo y entusiasmo existente en esta área de cooperación.
Junto con la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria estamos trabajando también fuertemente el tema de la Industria 4.0, término que describe la fábrica inteligente. Este proceso es capaz de impulsar cambios fundamentales al mismo nivel de las primeras revoluciones industriales. Como ya lo mencioné, queremos expandir nuestra cooperación también en la política energética y climática, que reviste interés internacional en un mundo globalizado. A través de las NAMAs (Nationally Appropriate Mitigation Actions) colaboramos también en este aspecto y esperamos que Chile siga tan interesado en esta herramienta de política medioambiental. La cooperación triangular se ha desarrollado como una nueva herramienta innovadora para responder a los desafíos que implican los avances económicos, sociales e institucionales en países emergentes.
Nueva Diplomacia ¿Cómo se complementan las inversiones alemanas en Chile y las inversiones chilenas en Alemania?
Blomeyer-Bartenstein: En la última década, las inversiones alemanas en Chile han aumentado significativamente: con un total de más de 2 mil millones de dólares, la cifra se ha duplicado en comparación con 2004. Solo en los 12 últimos meses, la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria registró más de 50 fusiones, aumentos de capital de inversiones e inversiones en nuevos proyectos con un volumen total de alrededor de 600 millones de dólares. De todos modos, quisiera ver más industria alemana en Chile. Creo que sería de gran interés mutuo llevar adelante una cooperación o inversión en una universidad de logística. ¿Por qué no iniciar un proyecto de este tipo en Iquique o en Arica? En cuanto a las inversiones chilenas en Alemania, en la actualidad éstas se refieren por una parte a la minería y por otra a “joint ventures” en
el sector de la logística y del comercio.
Nueva Diplomacia: Usted ya ha mencionado la amplia red de colegios alemanes que existe en Chile, los cuales por cierto destacan por sus excelentes resultados. ¿Considera este sistema como un ejemplo a considerar para la reforma educacional en curso?
Blomeyer-Bartenstein: Me alegra que nuestros colegios en Chile sean muy exitosos y tengan muy buena reputación. Cada vez más alumnos quieren estudiar en estas instituciones, que cuentan con una larga tradición, desde Arica hasta Punta Arenas y que, en el caso del colegio alemán de Osorno, y se remonta a más de un siglo de historia! En este sentido, no me cabe ninguna duda de que se constituirá en un ejemplo. Hoy contamos con unos 18 mil alumnos que aprenden alemán en Chile. Acogemos esto con mucha satisfacción, pues a través del aprendizaje del idioma del otro, podemos conocerlo aún mejor. Por ello, el gobierno alemán invierte cada año casi siete millones de euros para promover el conocimiento del idioma alemán en Chile. Por otra parte, el Instituto Profesional Alemán “Wilhelm von Humboldt”, que se dedica a la formación de profesores de alemán para el ciclo básico, está preparando un convenio de cooperación con la Universidad de Talca, mediante el cual se reforzará la formación de profesores. Con mucho gusto podríamos apoyar en el desarrollo del sector educativo. Ahí existe un desafío esencial para el país. La presidenta Bachelet ya está avanzando en este sentido y le deseo mucho éxito en sus reformas en este sector.
Nueva Diplomacia: Dentro del mismo tema de la educación, ¿considera el modelo de Griseldis von Appen de las Escuelas de Especialidades, en el sector rural de Panguipulli, un prototipo para las escuelas industriales chilenas?
Blomeyer-Bartenstein: En mis viajes por Chile he visitado de vez en cuando instituciones de este tipo, o bien lo que aún queda de los modelos que en el pasado funcionaron bien. Sería interesante continuar en el sentido de las buenas experiencias del pasado. El Ministerio de Hacienda del estado federado de Baden-Württemberg, por ejemplo, brindó apoyo durante más de una década al Liceo Industrial Chileno Alemán en Nuñoa. Alemania estaría lista para ayudar si hay conceptos e inversiones locales. En el fondo, es una pregunta esencial acerca de cambiar las expectativas. Chile -como Alemania lo hizo en el pasado– debería valorar más la formación profesional. En este ámbito existe en el país una gran demanda, sobre la cual siempre he escuchado a lo largo de todo el territorio. Creo que sería bueno que a todos quienes egresen del colegio y que quieran estudiar en la universidad se les ofrezcan buenas alternativas. Ahí veo mucho potencial para la cooperación en el
futuro. Tenemos la experiencia de un sistema de formación profesional dual y con mucho gusto compartiremos nuestros expertos. Recuerdo la visita de la Ministra Adjunta del Ministerio Alemán de Relaciones Exteriores, Prof. Maria Böhmer, hace casi exactamente un año. En esa ocasión, ella manifestó claramente nuestra voluntad de apoyar al gobierno chileno durante sus entrevistas en Santiago. La Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria está ya muy involucrada en el proceso de desarrollar educación técnico-profesional de alto nivel orientada a la industria local.
Tenemos el Instituto Superior Alemán de Comercio para la formación de jóvenes profesionales en comercio exterior, pero hay muchas posibilidades más.
Nueva Diplomacia: ¿Cómo se caracteriza la influencia alemana en la historia de Chile?
Blomeyer-Bartenstein: Los vínculos entre nuestros países tienen raíces profundas que se remontan a la inmigración alemana, sobre todo en Valdivia, Puerto Montt y Temuco, y a las misiones pedagógicas en Chile. Todo esto ha dado como resultado una densa red de relaciones entre ambos países, que hoy no tiene parangón entre países que se encuentran tan distanciados. Ello ha dado pie al continuo fortalecimiento de nuestra cooperación. También debe mencionarse el importante rol de los instructores alemanes para el desarrollo del ejército chileno.
Nueva Diplomacia: ¿Qué facilidades existen actualmente para los ciudadanos chilenos que deseen ir a Alemania, ya sea como turistas, becarios o inversionistas?
Blomeyer-Bartenstein: Por supuesto que nuestro interés es que entre nuestros países se desarrolle un turismo en ambas direcciones. Así como Chile cautiva a muchos de mis compatriotas con su sorprendente naturaleza, Alemania está llena de atractivos que satisfacen todos los gustos. Contamos con una gran riqueza histórica, cultural y patrimonial -además de una variada geografía- que nos convierten en un interesante destino para turistas de todo el mundo. En este sentido, creo muy oportuno mencionar el programa “working holiday”, que hace poco más de un año entró en vigencia entre nuestros países. Este programa otorga a jóvenes de entre 18 y 30 años de edad -tanto de Chile como de Alemania- un permiso de residencia por hasta un año, durante el cual pueden trabajar, inscribirse en cursos de formación y vacacionar. Es una oportunidad extraordinaria para proyectar la sólida cooperación que une a nuestros países a través de las nuevas generaciones. No es un hecho casual que Chile haya sido el primer país latinoamericano con el cual Alemania ha suscrito un acuerdo de este tipo.
Fuera de lo turístico, Alemania ofrece numerosas posibilidades para los chilenos que deseen viajar para desarrollar estudios o negocios. En la actualidad hay unos 800 estudiantes chilenos estudiando en universidades alemanas, siendo uno de los destinos preferidos para realizar estudios de postgrado.El ranking educativo “Times Higher Education”, que elabora Thomson-Reuters y que fue publicado hace pocas semanas, situó a seis universidades alemanas entre las cien con mayor reputación a nivel global, escogidas por académicos de 142 países; asimismo, el Ranking Académico de las Universidades del Mundo de 2014
ubica a cuatro universidades alemanas en las cien primeras.
Podemos destacar también a los cerca 180 artistas chilenos que viven en Alemania, atraídos por el dinamismo y potencial de la escena artística y cultural alemana. Siempre en el ámbito de la cultura, en el marco del Festival Internacional de Cine de Berlín de este año -conocido mundialmente como la “Berlinale”- la propia ministra de Cultura, Claudia Barattini, viajó a Berlín con una gran delegación de representantes del ámbito cinematográfico chileno. Ello demuestra el valor que se asigna en Chile a Alemania como un socio -no sólo en lo político y comercial- sino también en el sector cultural. Y el éxito
alcanzado por el cine chileno en la última Berlinale es asimismo una señal de cuánto se aprecia en Alemania su aporte cultural. Me alegró mucho haber podido celebrar este éxito hace poco en mi residencia en Santiago ante un gran círculo.
Nueva Diplomacia: Hoy Alemania juega un rol de liderazgo en el ámbito de las tecnologías verdes para el desarrollo de la sociedad sustentable. ¿Qué propone Alemania para el Cambio Global? ¿Y qué proyectos alemanes verdes se desarrollan hoy en Chile?
Blomeyer-Bartenstein: Alemania está claramente comprometida en numerosas iniciativas medioambientales, que son parte tanto de su política interna como de sus propuestas globales. Contamos con una tradición precoz en materia de conciencia ambiental, que con el paso de los años nos ha confirmado
con creces su eficacia. Gracias a ello, hoy nos situamos en una posición ventajosa para contribuir al resto del mundo y en especial a nuestros socios en la mitigación de graves daños medioambientales y la construcción de sociedades sustentables. En Chile hemos trabajado para crear conciencia sobre el fenómeno del cambio climático e impulsamos la colaboración para la puesta en marcha de proyectos verdes. Chile presenta un enorme potencial para el desarrollo e implementación de energías renovables no convencionales. En este campo, Alemania se encuentra a la vanguardia mundial y tiene mucho que ofrecer a Chile.
Por ello, la cooperación en este ámbito es actualmente uno de los puntos más dinámicos de nuestras relaciones. Numerosas empresas alemanas han mostrado su interés en invertir en el desarrollo de tecnologías para la producción de energía en limpia y ese interés ha sido bien acogido por las empresas chilenas, que ven con preocupación cómo la demanda energética interna aumenta en igual medida que los precios. En cuanto a la sustentabilidad, existen numerosas iniciativas que van desde la introducción de procesos “verdes” para la gran industria, hasta proyectos sociales. Ejemplo de ello son, como en el
caso de la llamada minería secundaria o “2.0”, la recuperación de materiales de desecho de la gran minería; también la purificación de recursos para su reutilización con fines agrícolas o industriales. Por otro lado, tenemos iniciativas como la utilización de contenedores diferenciados para la separación de residuos y la promoción de bicicletas eléctricas.
Otra área importante es la cooperación en el terreno de las energías renovables. El Banco Alemán de Crédito para la Reconstrucción y el Desarrollo (KfW) fomenta la construcción de la primer central solar de América Latina, que cuesta cerca de 1.000 millones de dólares y proveerá electricidad para la industria minera a partir de 2017, según lo planeado. En lugar de paneles solares, más de 10 mil espejos captan los rayos del sol y los concentran en la cúpula de una torre de casi 300 metros de altura. La tecnología alemana está presente en el parque eólico más importante de Chile, que se inauguró en agosto de 2015.
Nueva Diplomacia ¿Qué hitos nos podría adelantar de la agenda para este año?
Blomeyer-Bartenstein: 2015 es y seguirá siendo un año muy activo para nuestra embajada. En marzo tuvimos la visita del Comandante en Jefe del Ejército Federal de Alemania, Teniente General Bruno Kasdorf, quien fue invitado por el Ejército de Chile. A fines de marzo vino a Chile el Presidente de la Fundación de Patrimonio Cultural Prusiano, Herrmann Parzinger, quien fue invitado por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos a exponer, por ejemplo, sobre el complejo de la Isla de los Museos de Berlín. En abril recibiremos la visita de una delegación del estado federado de Baden-Württemberg encabezada por su viceministro de Economía y Finanzas, Peter Hofelich. Simultáneamente recibiremos una delegación del estado federado de Renania-Palatinado con la
participación de su Ministra-Presidente subrogante y Ministra de Economía, Protección Climática, Energía y Planificación, Eveline Lemke, así como del Presidente del parlamento regional, Josef Mertes.
Para octubre está contemplada además la visita de una delegación de la región metropolitana Bremen-Oldenburg, acompañada de la Viceministra
regional Daniela Behrens. Para ese mismo mes está prevista una nueva sesión del Foro Chileno-Alemán de Minería y Materias Primas Minerales,
que se llevará a cabo en el marco de los 100 años de la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria. Y durante las Jornadas Económicas entre Chile y Alemania, que se celebrarán en la segunda mitad de noviembre, contaremos con la visita de una delegación del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, encabezada por su Ministra-Presidenta Hannelore Kraft.
Nueva Diplomacia: Chile será su última destinación como Embajador de la República Federal de Alemania y además el fin de su carrera en el servicio
diplomático. ¿Qué mensaje quisiera dejar a los chilenos y a los amigos que ha cultivado como un testimonio de amistad chileno-alemana? ¿Y qué
planes tiene para el futuro?
Blomeyer-Bartenstein: Cuanto más se abre un país hacia el exterior, tanto mejor es para sus personas. Seguramente como consecuencia de su situación
geopolítica, Chile parece a veces algo cerrado. Sin embargo, este país tan diverso puede confiar más en sus potenciales. Sería positivo que pudiera abrirse más hacia el exterior, así como ya lo ha hecho en el ámbito comercial mediante la firma de numerosos tratados de libre comercio. Europa está esperando a Chile, Alemania ya es un socio atractivo en muchos puntos de cooperación futura. Existen aún muchas posibilidades para profundizar nuestras relaciones.