CELEBRANDO EL CINE CHILENO, “EL CLUB” en cartelera el 28 de Mayo 2015 en Cines Nacionales . Por Claudia Aranda, Periodista RND
La película chilena “El Club”, de Pablo Larraín, se ha sumado a una exponencial trayectoria de éxitos de la filmografía chilena en la Berlinale, que en esta versión 2015 ha galardonado a la cinta con el Oso de Plata en la 65º edición del Festival de Cine de Berlín en la categoría Gran Premio del Jurado.
“Destaca como una película osada, extremadamente inteligente, que exige al público dirigir su mirada hacia abismos reprimidos, inmediatamente y con razón, recibiendo el galardón merecido”, sostuvo en su discurso de bienvenida el Embajador en Chile de la República de Alemania, Blomeyer-Bartenstein, en el marco de una recepción en su residencia para rendir este homenaje el 23 de marzo pasado, y que contó con la presencia de la Ministra de Cultura de Chile, Claudia Barattini, el productor del filme, Juan de Dios Larraín, el Premio Nacional de Literatura, Antonio Skármeta, y miembros del equipo realizador.
Sobre el largometraje, que trata la historia de cuatro hombres que viven aislados en una pequeña casa de un pueblo costero, donde cada uno de ellos cometió un pecado que lo ha convertido en fugitivo, debiendo vivir de acuerdo a un estricto régimen y bajo la mirada atenta de una mujer que los cuida, irrumpe un quinto sujeto, un nuevo compañero de desgracias, trayendo consigo el pasado del cual todos creen haber escapado, y que viene a interrumpir e irrumpir la frágil estabilidad de su rutina, el Embajador subrayó que “con “El Club” usted ha creado una película sobresaliente, tratando de una forma insistente la compleja problemática de abuso, culpa y deslumbramiento, sin juzgar irreflexivamente. Además, aborda un tema de gran actualidad, el de la impunidad, con la severidad que merece”.
Pablo Larraín señaló en la prensa que su filme “tiene que ver con la idea de que la Iglesia difícilmente cree que sus miembros van a encontrar la justicia en un tribunal civil. Es una película sobre la redención, sobre la purga y sobre las víctimas”. La casa de “El Club”, de hecho existe como tal, y fue base del argumento narrativo. Larraín comentó en entrevista al diario La Tercera que “en la señalada casa vive un grupo de sacerdotes que llegó hasta allá por “razones múltiples y sumamente complejas”. Los hay que cometieron abusos y fueron relegados por las autoridades eclesiásticas. Los hay enfermos, que tienen padecimientos mentales, problemas existenciales o sólo están viejos o cansados. Cualquiera sea la causa del arribo, eso sí, se trata de gente aislada de la sociedad. El título del filme, confirma su realizador, bien pudo ser “El club de los curas perdidos”, y agregó que “encontré interesante armar un grupo de curas que no sabes si son peligrosos o no. Tampoco sabes muy bien qué es lo que quieren”.
El embajador destacó la influencia que el cine alemán ha tenido en Larraín (Fritz Lang, Werner Herzog, Wim Wenders, Friedrich Wilhelm Murnau), y al respecto citó a Lang, quien en su último año de vida (1975/76), sostuvo: “me pregunto, qué tipo de películas haría yo, si pudiera. Así como es el mundo, yo pienso que serían muy críticas, muy agresivas.” Al respecto, el diplomático dijo a Larraín que “uno podría decir que usted ha creado una película semejante“, subrayando que “esto sólo se logra trabajando con protagonistas dispuestos a dedicarse enteramente y con un equipo sobresaliente”.
Entre otros galardones otorgados a artistas chilenos en la historia de este festival, destacan los filmes “Gloria” de Sebastián Lelio, que ganó el Oso de Plata a la Mejor Actriz por la actuación de Paulina García; Raúl Ruiz quien ganó el Oso de Plata por Genealogías de un crimen y Ricardo Larraín con La frontera. Respecto de Pablo y Juan de Dios Larraín, el Embajador sostuvo que “por lo visto, su éxito en la Berlinale, ambos forman parte de su familia, puesto que uno contribuyó como productor de manera decisiva al triunfo de “Gloria” y el otro está hoy celebrando por su obra “El Club“, y tanto la prensa chilena como la prensa alemana reportan con entusiasmo sobre su trabajo”, puntualizando que “se dice que usted asoma a la gran vitrina internacional de los directores latinos”, destacando que “ya su película “No” causó gran interés en Chile y en toda Latinoamérica hace dos años, siendo incluso nominada al Oscar”.
“Hace sólo dos años recibimos a Paulina García para felicitarla por su Oso de Plata. A Usted, Juan de Dios, puedo saludarle aquí ya por segunda vez y hoy tenemos el gran placer de darle la bienvenida a Pablo, el ganador del Gran Premio del Jurado”, sostuvo el Embajador.
Así también, el diplomático saludó especialmente a Antonio Skármeta, ex embajador de Chile en Alemania, mencionando que “siempre es bienvenido en mi casa”, no sin destacar que “esta vez viene no solamente como autor y ex embajador, sino con un interés especial por el mundo del cine y un rol activo en esta área”, agregando que “sabemos que él también es director y me encanta poder anunciar que actualmente terminó una edición fantástica de sus tres películas filmadas en los años 80 en Berlín”, agradeciendo la cooperación fructífera del artista y puntualizando que “el Goethe-Institut apoyó este proyecto y realizará una serie de eventos relacionados”.
En la recepción, en la cual además asistieron el Director del Teatro del Lago de Frutillar, Uli Bader, y el Director del Goethe-Institut, Volker Redder, el Embajador, junto con felicitar a todos, destacó la participación de la Ministra Barattini, “quien se trasladó a Berlín con una delegación muy culta de 50 personas” agregando que se “alegra que tuvieran buenas reuniones y espero que éstas tengan resultados visibles en el futuro próximo”, ratificando por parte de la Embajada “todo el apoyo necesario para avanzar juntos en este terreno de la película y de las producciones audiovisuales”.